Recap del verano

Aunque me muero de ganas de otoño necesitaba hacer un post de clausura del verano. Este verano no he podido hacer muchas vacaciones (solo una semanita y un finde) pero, la verdad, es que aprovechamos muchísimo y visitamos varios sitios de la Costa Brava. De las únicas cosas buenas que ha traído la pandemia es que hemos aprendido a viajar por nuestra zona y nos ha llevado a descubrir lugares maravillosos, y es que tenemos una suerte de vivir dónde vivimos. Todo me gustó tanto que necesitaba compartirlo con mis lectores, espero que os guste.

 

Tossa de mar

Estuvimos allí solo dos días, yo me moría de ganas de pasar una noche en un hotel y elegimos Tossa de Mar, ya había estado y es precioso. El castillo, la muralla y las callecitas le dan un encanto espectacular, sobre todo de noche! Estuvimos en el hotel GHT Costa Brava & Spa, como que tenía que llover elegimos un hotel con spa, estuvo correcto el hotel. El primer día llegamos y fuimos a comer a un restaurante espectacular, ¡nos encantó! Se llamaba Restaurant Capri, estaba a primera línea de mar, comimos muy muy bien y a un buen precio, además el local de dentro era precioso. Muy recomendable. Por la noche, fuimos a dar una vuelta por la muralla y nos paramos a tomar un coctel. Al día siguiente, nos fuimos a la Platja de la Mar Menuda, que es más pequeña y menos conocida, aunque estaba a petar igual!


Begur

Creo que se ha convertido en mi pueblo favorito de la Costa Brava. No había estado nunca y es precioso. Tiene muchísimo encanto, el castillo, calles y casas muy bonitas, restaurantes deliciosos, tiendas súper monas. La verdad, es que voy a volver segurísimo. Además estuvimos en el hotel más precioso del mundo: Es cel de Begur. Lo descubrí gracias a una chica que sigo en Insta y me enamoró. Solo estuvimos una noche pero el año que viene volveremos seguro! Con mucho encanto, con cada detalle cuidado, muchísima tranquilidad ya que era muy pequeñito, unas vistas espectaculares, el servicio muy muy amables, el desayuno buenísimo y te preparaban lo que querías al momento! Además, lleno de fotos antiguas, cuadros de Audrey Hepburn y detalles de The Beatles. Increíble.


El primer día comimos en el restaurante el Farolillo, hicimos unas tapas y la verdad es que estaba todo muy bueno. Luego fuimos a visitar el castillo de Begur, que está allí mismo, llegas con una pequeña caminata y las vistas son espectaculares. Y luego fuimos a Cala Sa Tuna accediendo por el camino de Ronda; no nos bañamos porqué hay aforo debido al covid porqué es muy pequeña, pero por fin la pude ver que siempre había querido ir y, la verdad, es que es preciosa. Por la noche fuimos a cenar a Can Pol, una pizzeria que estaban las pizzas buenísimas y muy bien de precio.


Al día siguiente, visitamos Sa Riera, otra cala de Begur, pero también estaba llena y fuimos caminando por el camino de Ronda (recomiendo muchísimo hacer trozos del camino de Ronda, las vistas son espectaculares) hasta la Illa Roja pero tampoco nos quedamos. Era una locura la de gente que había en la Costa Brava durante el mes de agosto, no lo recomiendo para nada, el año que viene iremos en junio/julio o ya septiembre. También intentamos ir a Aiguablava (dicen que es la mejor cala de Begur) pero también estaba en aforo completo. Decimos ir a comer a Calella de Palafrugell, y fue un grandísimo error, no encontramos sitio para aparcar en ningún lado y nos tuvimos que ir. Muertos de hambre y resignados volvimos a Begur para comer. (Fue un día un poco fail) Comimos en el Pati Blau, tienen una terraza muy bonita y comimos bastante bien, aunque había mucho ruido.


Peratallada

Ese mismo día, después de irnos de Begur paramos en Peratallada. Dicen que es uno de los pueblos más bonitos de Catalunya y yo siempre había querido ir. Y no me defraudó. Es precioso. Tiene muchísimo encanto, casitas preciosas, las calles son únicas. Valió mucho la pena.


Colera

Aunque ninguno de los dos somos muy de playa (sobre todo mi novio), al menos un día yo quería ir y como en Begur estaban todas las playas llenas, decidimos ir a este pequeño pueblo del Alt Empordà, muy cerca del Cap de Creus. Las playas son muy diferentes; la vegetación es más salvaje y las playas son de piedras, pero también son preciosas. Aquí había mucha menos gente y pudimos estar a primera línea de mar.


Monells, Madremanya, Sant Martí Vell

El último día de nuestras vacaciones decidimos visitar tres pueblos muy pequeños que están cerca de la casa de mis suegros (dónde pasamos el resto de días después de Begur). Monells es el pueblo dónde se rodó Ocho apellidos catalanes, y me encantó. Creo que me gustó incluso más que Peratallada, no sé era muy pequeñito, detalles preciosos, casitas monísimas. Madremanya y Sant Martí Vell eran más normalitos, no tan de peli, pero también tenían su encanto.


Y hasta aquí nuestras vacaciones, cortas pero muy bien aprovechadas. Un año más descubrimos rincones preciosos cerca de casa, aunque me encanta estoy deseando viajar fuera de España ya de una vez. Esperamos que sea pronto... de momento el viaje a Londres que esperaba desde antes de la pandemia ya se ha truncado...



Lots of love,

Marta


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