TRAVEL DIARY: Rumania

Actualizado: 19 sept 2019

Y... por fin llegaron mis vacaciones. Me moría de ganas de viajar, me apasiona viajar y por mala suerte debido a mi trabajo no me puedo permitir hacerlo muy a menudo. Hacía un año que no iba a ningún sitio y estaba ansiosa de coger un avión y recorrer mundo. El destino fue: Rumania. La compañía: mis mejores amigos. Cinco días. Un coche, tres ciudades con paradas por medio.


DÍA 1: Cluj Napoca - Salina Turda - Siguisoara - Brasov


Aterramos en Cluj Napoca (Rumania, región de Transylvania) por la noche y nos fuimos directos al hotel a descansar, por lo tanto no visitamos la ciudad hasta el día siguiente. Cluj Napoca es una ciudad universitaria muy bonita, la pudimos visitar casi toda en una mañana. Cogimos un free-tour que nos llevó por el centro de la ciudad y nos contó un poco de historia de la ciudad, era la mejor manera para conocerla en el tiempo reducido que teníamos.


Al mediodía, cogimos el coche que habíamos alquilado y nos dirigimos destino Brasov, nuestra segunda ciudad. Por el camino hicimos dos paradas: Salina Turda, unas minas de sal muy curiosas. ¿Por qué? Tienen un mini parque de atracciones dentro (a 300mt bajo tierra), con noria incluida. Raro, raro. Aviso: hacía mucho frío dentro! Nuestra segunda parada fue la ciudad Siguisoara, la vimos rápido y de noche, pero tenía mucho encanto. El casco antiguo era al más puro estilo medieval. Nos quedamos a cenar allí, en una plaza súper bonita, fue muy especial. Y, por fin, después de muchas horas de coche, temiendo por nuestras vidas en la carretera (es una locura como conduce la gente de allí), llegamos a Brasov.



DÍA 2: Rasnov - Castillo de Bran - Brasov


Al día siguiente despertamos en Brasov, pero aún no era momento de visitar esta preciosa ciudad. Cogimos nuestro coche y nos fuimos hacía Rasnov, un pueblo muy pequeño que no tiene mucha cosa para ver (solo una bonita calle de postureo máximo donde, por supuesto, nos hicimos la típica foto). Tanto Brasov como Rasnov tienen un símbolo muy curioso que me llamó mucho la atención: las letras de la ciudad en plan Hollywood en las montañas. En Rasnov, donde se encuentran las letras en la cima de la montaña hay una bonita ciudadela histórica. Las vistas desde allí son impresionantes.


Después nos dirigimos al famosísimo Castillo de Bran, alias Castillo de Drácula. Mi gran decepción. Lo contaré bien. Es uno de esos sitios que tienes ganas de visitar y, obviamente, lo más conocido de Rumania por la famosa novela de Bram Stoker. Hicimos muchas horas de cola, a pleno sol, a la una del mediodía. Mala decisión por nuestra parte ir a esas horas. Además, cabe decir que me moría de hambre. Cuando finalmente entramos en el castillo, todo era muy estrecho, escaleras de caracol, gente por todos sitios que no te dejaban ver bien y tranquilamente el castillo. Había como más de 1000 personas dentro del edificio, era agobiante. Acabé medio mareada y tuve que huir del castillo. En fin, una decepción. Además, sí, de fuera es precioso pero de dentro es un castillo más.


Después de finalmente comer algo volvimos a Brasov. Queríamos hacer un free-tour por la tarde pero nuestras cabezas estaban tan saturadas que no pudimos soportarlo. Así que decidimos ir a tomar algo, volver al hotel para cambiarnos y volver para cenar y salir un poco por la ciudad.



DÍA 3: Brasov - Bucarest


Nuestro tercer día en Rumania empezó en Brasov, creo que para todos la mejor ciudad de Rumania. Tenía mucho encanto, calles preciosas, edificios bonitos, mucho ambiente, terrazas, todo rodeado de montañas... me encantó. Cogimos el free-tour que no habíamos hecho el día anterior y la verdad es que fue muy interesante y aprendimos muchas cosas de la ciudad. Duró unas dos horas y pudimos visitar lo más emblemático de la ciudad.


Fuimos a comer y nos dirigimos hacía nuestra última parada: Bucarest, capital de Rumania. Mi otra gran decepción. Bueno tampoco eso porque no me esperaba una ciudad preciosa en plan París o Londres pero es que era fea fea, sin ánimo de ofender. El comunismo hizo mucho daño en Rumania y era más que visible en la capital del país. Nuestro primer día en Bucarest no vimos mucho porque llegamos tarde y solo salimos a cenar y a tomar algo que, por cierto, no nos sentíamos nada seguros en la ciudad de noche.



DÍA 4 y 5: Bucarest


Nuestros dos últimos días de viaje los pasamos en Bucarest. El primer día por la mañana visitamos por nuestra cuenta el centro de la ciudad y por la tarde cogimos otro free-tour (nuestra obsesión durante todo el viaje, van genial la verdad) y fue muy interesante. La guía nos contó mucha historia de la ciudad, sobre la reciente revolución contra el comunismo (año 1989), la curiosa visita de Michael Jackson (primera persona en hablar des del balcón del Parlamento), descubrimos que Vlad The Impaler (en quien se inspiró Bram Stocker para crear Drácula) nunca había vivido en el Castillo de Bran (más decepción aún), etc.


El último día del viaje, acabamos de visitar lo que nos faltaba de la ciudad: el white elephant o lo que viene ser el grandioso edificio del Parlamento que se mandó construir durante el comunismo y que acabó siendo el edificio administrativo civil más grande del mundo. Y luego fuimos al Parque Herăstrău, donde se encuentra el Museo Satului. Un museo al aire libre de casas antiguas de diferentes regiones de Rumania, un sitio que recomiendo un montón de la ciudad y que puede que no sea muy conocido para los turistas.



Y aquí acabó nuestro viaje, nos lo pasamos genial y del país me quedo por supuesto con la región de Transylvania. Y de Bucarest lo que más me gustó fue la librería Carturesti Carusel (la más bonita que he visto nunca, soy una fan de las librerías), las fuentes de la Piața Unirii (sobretodo por la noche) y la zona que nombran como el Little Paris.



LOOKS DAY BY DAY


Fotografías: Marta Soler


Lots of love,

Marta

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